ANGELA MERKEL: Alemania

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Angela Merkel, Canciller Alemana desde 2005, es una de las líderes más influyentes del mundo. En el último tiempo ha tomado un rol preponderante en el rumbo europeo para atravesar las crisis económica que tiene como epicentro su propio continente y que amenaza a varios países de la Zona Euro.

Angela Merkel, Canciller Alemana desde 2005, es una de las líderes más influyentes del mundo. En el último tiempo ha tomado un rol preponderante en el rumbo europeo para atravesar las crisis económica que tiene como epicentro su propio continente y que amenaza a varios países de la Zona Euro.

Desde el comienzo de los problemas económicos en la Zona Euro su imagen ha sido respaldada por la estabilidad financiera del país que gobierna. Alemania se ha convertido en el principal sustento de una economía europea, próxima a entrar en recesión, y ella se ha convertido en la brújula de las decisiones pertinentes a la unidad del euro y los rescates para los países en moratoria.

La importancia de Merkel no radica únicamente en el poderío económico que tiene su país dentro del grupo conformado por 27 Estados, sino por su propia influencia y carrera política. La postura de la canciller alemana se basa en el apoyo económico a los países perjudicados, lo que le ha significado perder popularidad en su propio país. Sin embargo, esa misma actitud es contrastada con la dureza política que tiene con aquellos gobiernos que reciben el apoyo del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y el Banco Central Europeo.

La generosidad de Angela Merkel no es gratuita para quienes “sean salvados”, estos deben aceptar a cambio ciertas exigencias y llevar a cabo los ajustes recomendados por las instituciones financieras europeas que, en teoría, ayudarían a los países en crisis a sanear sus finanzas públicas aplicando mayor disciplina fiscal y un cuidadoso gasto público. Aunque Merkel tiene presente que los Estados están sobre endeudados, sabe que la salida no está en endeudarse aún más, sino exigir austeridad y lo más destacable es que la jefa de gobierno alemán sabe, gracias a la experiencia que ha reunido en estos seis años como jefa de gobierno, que si a Europa le va mal, a “Alemania le va mal”.

El 2012 presentó algunos reveses para la líder alemana, ya que en Francia, la segunda potencia de la Unión Europea, fue electo el socialista Hollande, quien hasta el momento ha mostrado desconfianza ante algunas de las políticas de austeridad promovidas desde Alemania. Grecia sigue sumergido en una situación crítica, en la que Alemania ya expresó su rechazo a una renegociación del plan de ayuda y se limitó a repetir en las últimas semanas que no decidirá nada antes de la publicación de un informe de la “troika”, España sigue profundizando su crisis económica, el futuro de Italia es incierto y la sumatoria de problemas comienza a generar dudas en la opinión pública alemana, que en los sondeos y encuestas empieza a mostrar su descontento con la gestión de Merkel, que buscará en 2013 su tercer mandato.