FIN DE LA EXPANSION MONETARIA EN LOS ESTADOS UNIDOS

Política que afecta a los BRIC. Tras la crisis económica y financiera sufrida a partir del año 2008 la economía de los Estados Unidos parece estar recuperándose a paso firme. Los principales indicadores macroeconómicos –nivel de actividad, inflación y desempleo– así lo indican, dando lugar a la Reserva Federal (banco central estadounidense) a comenzar a recortar los estímulos monetarios introducidos durante el período de crisis.

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El saliente presidente de la Fed, Ben Bernanke, indicó que la reducción del programa de compra de bonos en 10.000 millones de dólares a 75.000 millones mensuales decidida en la última reunión de política monetaria, refleja la visión que la economía está mejorando, aunque su puesto de sucesora, Janet Yellen, aún tiene mucha tarea por delante. En primer lugar deberá continuar con la reducción de compra de bonos y luego deberá comenzar a trabajar sobre la suba de la tasa de interés de referencia, que se encuentra desde la crisis en 0,25%.

La baja tasa de interés de referencia de los Estados Unidos (como así también de los países más desarrollados como los de la Eurozona, Inglaterra y Japón) ha generado que el exceso de liquidez a nivel global generado por los altos precios de las materias primas, se dirija a los países emergentes, sobre todo a los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), los cuales son los de mayor potencial de crecimiento en el largo plazo.

Sin embargo, una reversión en la tasa referencial de los Estados Unidos podría afectar a estos países de diferentes maneras, dependiendo de la situación macroeconómica en la que se encuentren al momento del incremento de la tasa por parte de la Fed. Con un crecimiento en alza, una inflación bajo control y una tasa de desempleo de 6,7% (cerca de la meta de la Reserva Federal, del 6,5%), el banco central de los Estados Unidos comenzará en cualquier momento a aumentar la tasa de interés, con el fin de terminar con el período de dinero barato y comenzar a atraer inversiones desde el exterior. Esto tiene como contrapartida que el dinero que comience a fluir a la gran potencia mundial comenzará a salir de los países emergentes, ya que si bien el rendimiento seguirá siendo más bajo, también hay que tener en cuenta que este es de riesgo casi cero.

En este contexto, en el presente artículo se analizarán las principales variables macroeconómicas de los Estados Unidos en comparación con la de los BRIC: nivel de actividad, inflación y tasa de interés, y se estudiará cómo el cambio en la política monetaria llevada adelante por la Fed puede afectar a cada uno de ellos, dependiendo de la posición particular que se encuentren en la actualidad, y la tendencia que se observe, no solo a mediano plazo, sino también teniendo en cuenta el desempeño que han venido presentando durante los últimos años.

NIVEL DE ACTIVIDAD

Uno de los dilemas más importantes que se presenta comenzado el año es, sin dudas, el rumbo que tomará la política monetaria llevada a cabo por la Fed. Si bien, hasta el momento, ha implementado la llamada quantitative easing, mediante la compra de bonos del propio gobierno central para estabilizar o aumentar sus precios y con ello reducir las tasas de interés a largo plazo, debido a la imposibilidad de llevar adelante otro tipo de políticas de estímulo, se estima que según los favorables indicadores macroeconómicos exhibidos por la economía de los Estados Unidos, la autoridad monetaria pegará un golpe de timón y volverá a la política monetaria tradicional de fijación de tasas de interés.

Así, esta medida de estímulo monetario consistente en compra de bonos del Tesoro norteamericano a cambio de inyección de liquidez, podría llegar a su fin e impactar, no solo dicha economía sino que también se traerán consecuencias importantes en el resto del mundo, pero sobre todo, sobre el conjunto de los países emergentes.

Tal como se observa en el gráfico 1, los Estados Unidos exhiben tasas crecientes en el nivel de actividad desde finales de 2012, situación que contrasta con la presentada por los BRIC cuyo crecimiento, si bien sigue siendo positivo, se ha desacelerado fuertemente respecto a los años anteriores.

China e India parecen estar entrando en un período de “amesetamiento”, y si bien siguen creciendo, las altas tasas de expansión que presentaron durante los años previos, parecen haber quedado atrás. Ambas economías partieron de casi cero, y crecieron fuertemente durante muchos años, una vez traspasado cierto límite, ya no queda tanto margen para crecer. No obstante, se estima que seguirán siendo economías muy dinámicas, las tasas de expansión de su producto bruto interno (PBI) ya no serán tan elevadas.

Brasil se observa que era la economía que más venía desacelerándose, pero durante 2012 recuperó – aunque de manera leve – su dinamismo. Habrá que esperar hacia donde se dirige la tendencia, pero al menos durante 2014 se estima que crecerá, al menos estimulada por el mundial de futbol de la FIFA a celebrarse a mitad de año, lo que generará fuerte ingreso de dinero en la economía carioca.

Por último, en el caso de Rusia, se observa también una fuerte desaceleración, pero con mayores vaivenes, ligados a los que esta economía es muy dependiente de los recursos energéticos que posee. Por lo tanto, si bien hacia fines de 2013 se observa que es la economía que menos creció, un cambio en la tendencia de los precios de la energía – sobre todo del gas – puede generar un impacto positivo o negativo, dependiendo del cambio de dicha tendencia.

INFLACIÓN

Funcionarios económicos de los distintos países denominados BRIC se encuentran preocupados por el incremento en los diferentes procesos inflacionarios que registran sus respectivos países, sobre todo en India, Rusia y Brasil.

A lo largo del año 2012, algunos de estos países presentaron una caída en el nivel de los precios, de bido a la desaceleración económica en Europa, uno de los principales destinos de las exportaciones –sobre todo de Rusia e India– lo que generó una mayor oferta interna de bienes en estos países. No obstante, tal como se observa en el gráfico 2, una leve mejora en la economía de la Eurozona dio lugar a que la tasa de inflación retome su senda ascendente, a excepción a China, debido a que esta economía cuenta con una gran absorción interna y no depende tanto de los vaivenes económicos del resto del mundo.

A finales de 2013, la tasa de inflación de la India se encontraba en torno al 12%, la más alta de los países bajo análisis. Sin embargo, debe considerarse que durante 2010, año a partir del cual se analiza la evolución, la misma se encontraba por encima del 16%.

Tanto Rusia como Brasil se encuentran en una situación mucho más moderada que la de India, con una tasa de inflación en torno al 6% anual, la mitad del subcontinente indio. Las trayectorias de ambos países han sido similares aunque se observa que la economía rusa presenta mayor volatilidad en cuanto a la variación del nivel general de precios que en el caso brasilero. Esto se explica por la dura política monetaria llevada a cabo por el banco central de Brasil, el cual lleva adelante políticas de inflation targeting, lo que indica a la autoridad monetaria que si la inflación se ubica por encima o debajo de la meta, debe realizar una suba o disminución en su tasa de interés referencial, tal como se explicará en la siguiente sección.

Por último, de los BRIC, China fue una excepción a esta regla ya que continuó reduciendo su crecimiento económico tal cual lo hace desde el año 2010. Esto generó también una desaceleración en la suba de precios, los cuales durante 2011 venían preocupando a las autoridades del gigante asiático, ya que se ubicaban por encima del 6%. Afortunadamente para los funcionarios económicos chinos, la inflación a fines de 2013 se ubicó por debajo del 3%. No obstante, si bien el problema de la inflación se encuentra bajo control, esto no se debe al manejo monetario, sino al menor crecimiento de la segunda economía mundial, lo que está generando dolores de cabeza a Pekín.

A finales de 2013, la tasa de inflación de la República de la India se encontraba en torno al 12%, la más alta de los países bajo análisis.

Por otra parte, la tasa de inflación de los Estados Unidos se desaceleró en los últimos años incluso por debajo de los niveles previstos para el 2013. Así se observa que durante el año 2013 la inflación rozó el 1,5%, por debajo de la meta prevista por la Fed del 2%. Esto se debe no sólo al efectivo control monetario llevado adelante por el ente emisor, sino también por el menor incremento de los precios de las materias primas durante este último año. Para el año 2014, la meta inflacionaria para la mayor economía mundial se mantiene en el 2%, ya que podrían verificarse cambios en los precios de los commodities, lo que podría generar una presión a la alza de la inflación. Sin embargo, la tendencia indica que no hay porque preocuparse, y de esta forma, con la economía creciendo, con los precios bajo control, y el desempleo descendiendo, se le daría “piedra libre” a la Reserva Federal a comenzar a incrementar la tasa de interes de referencia, tal como se analizará a continuación.

TASA DE INTERÉS

Actualmente, uno de los debates más importantes de la actualidad se encuentra relacionado a la fijación de las tasas de interés de referencia de los países. Mientras algunos países como Brasil y China cuentan con políticas de inflation targeting y modifican sus tasas de interés ante las desviaciones de la inflación respecto de las metas, otros lo hacen considerando la evolución del nivel de actividad económica. Sin embargo no todos los países son tan rígidos. En el caso de los Estados Unidos, el tipo de interés referencial se fija no sólo teniendo en cuenta el nivel de precios, sino también la situación del mercado laboral, es decir, la evolución de la tasa de desempleo.

Previo a la crisis económica y financiera internacional, la tasa de interés de los Estados Unidos había llegado a estar en 5,25% durante agosto de 2006 y julio de 2007. Probablemente esa alta tasa para una economía avanzada es lo que generó la burbuja que terminó explotando en 2008. Y a partir de ese momento, la Fed comenzó a disminuirla sin pausa, ubicándola en el 0,25% actual en febrero de 2009, es decir, hace más de cinco años.

Mientras tanto los BRIC no sufrieron graves consecuencias durante la crisis debido a que la misma las encontró en una posición sólida, poseyendo estas una gran cantidad de reservas internacionales, con la mayor parte de su endeudamiento en moneda local y con las cuentas externas y fiscales, como así también la inflación bajo control.

Todo esto dio lugar a que las tasas de interés de estos países permanecieran altas, lo que generó un fuerte flujo de capitales hacia estas economías, ya que no sólo atraían a los capitales externos por su mayor rendimiento, sino por su solidez macroeconómica, lo que se traducía en un menor riesgo de exposición ante cambios en la tendencia de los ciclos económicos.

Tal como se observa en el gráfico 3, todas las economías del bloque BRIC presentan tasas de interés superiores al 4%, que han mantenido un rumbo estable en el caso de Rusia y China, y resultaron más volátiles para Brasil e India. Esta situación obedece a la trayectoria seguida por la tasa de inflación (en el caso de Brasil), lo que derivó en ajustes de la tasa de interés para regular los vaivenes presentados por ella y asimismo, fomentar la actividad económica (tal es el caso de India).

La Fed mantuvo la meta fijada por más de 5 años y los resultados se han plasmado en una recuperación del producto, reducción del desempleo y control de la tasa de inflación. Es por ello que, a mediados de 2014, se prevé que la autoridad monetaria de un giro a la política y elevé la tasa de interés de referencia u objetivo, lo que conducirá a una reducción de la liquidez en el mercado, y un mayor rendimiento de los títulos del Tesoro norteamericano.

Sin lugar a dudas esto impactará en las economía BRIC, que si bien se encuentran con las tasas de inflación relativamente bajo control, también se encuentran con los niveles de actividad desacelerándose, lo que no les dará mucho margen de maniobra para subir sus propias tasas en pos de mantener los capitales externos que se encuentran allí por los mayores retornos generados por dichas inversiones.

Por otra parte, es importante advertir que, tras el anuncio de Bernanke a mediados del año pasado de la reversión de la política de la Fed, se produjo un fortalecimiento de la moneda estadounidense frente al resto de las divisas que sufrieron una depreciación y obligaron a los bancos centrales de los países emergentes a intervenir para evitar la salida masiva de reservas.

En este escenario próximo, los BRIC dejarían de representar el bloque más apropiado y redituable para los inversores al momento de destinar la liquidez inyectada por las compras masivas de bonos por parte de la Fed, y frente a una potencia mundial cuya divisa irá en ascenso, serán testigos de una desvalorización sustancial de sus monedas, puesto que ante la oportunidad de una rentabilidad más elevada, sufrirán una importante fuga de divisas.

Por lo tanto, es crucial que la autoridad monetaria estadounidense, de la mano de la entrante Janet Yellen, anuncie una estrategia clara sobre el proceso de cómo continuará al descenso de los estímulos monetarios en el mediano plazo y el rumbo a seguir en la política monetaria convencional en el largo plazo, con el fin de evitar perturbaciones, no sólo en la potencia hegemónica, sino en la economía mundial.

LA ESPERANZA A 2014

Luego del anuncio realizado a mediados de 2013 que generó importantes perturbaciones a nivel mundial, el Comité de la Reserva Federal decidió mantener el rango de las tasas de interés entre 0 y 0,25%, al menos hasta que la tasa de desempleo permanezca por encima de la meta fijada del 6,5%, lo cual aminoró las tensiones a las cuales estuvieron expuestas las economías emergentes, en especial, los BRIC ante la posibilidad no solo de una masiva fuga de reservas sino además, la pérdida de capitales extranjeros que ingresaban en el bloque por las excepcionales ventajas que presentaban sus miembros.

No obstante, debe destacarse que en este contexto de recuperación de la actividad económica estadounidense, el control de la tasa de inflación por debajo de la meta estipulada por la Fed del 2%, la reducción del desempleo casi al valor previsto por la autoridad monetaria, conforman un conjunto de resultados que impulsan a que se revierta inevitablemente la política de estímulo monetario vigente. De esta manera, se advierte que a mediados del corriente año, cuando la situación del mercado laboral conduzca a obtener la meta fijada de desempleo, la Fed incrementaría la tasa de interés de referencia, que actualmente oscila entre 0 y 0,25%, lo que conllevará cambios hacia el interior de la economía, y asimismo, hacia el resto de los países.

Si bien en un primer momento la tasa de referencia de los Estados Unidos se ubicaría en torno al 1% – 1,5%, en el mediano plazo, esta podría volver, de mantenerse la solidez macroeconómica que viene presentando durante este último tiempo, a sus niveles de pre – crisis en torno al 3,5% – 4%, con el fin de captar inversiones.

Ante esta situación, los países agrupados en el bloque BRIC coincidieron en la necesidad de implementar un Acuerdo de Contingencia de Reservas, dada la depreciación que sufrieron sus monedas frente al dólar y de cara al futuro que se avecina.

La finalidad de esta medida es disponer de seguridad financiera, a tal punto de blindar el bloque para sortear de mejor manera los efectos de la volatilidad del dólar. Cabe destacar que, tan solo con el 16% de las reservas con las que cuenta el BRIC, las cuales se estiman en 800.000 millones de dólares, dicho Acuerdo rebasaría los fondos totales con los que cuenta el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esto es favorable no sólo para todos los países del bloque, sino también para los inversores externos (sobre todo los que buscan rendimientos de largo plazo), ya que es una señal de que se mantendrán en el camino recorrido hasta ahora, un compromiso con el manejo económico llevado adelante durante los últimos años, el cual ha sido exitoso, a pesar de la desaceleración de los últimos trimestres.

Y si bien todas parecen ser buenas noticias para los Estados Unidos y malas para los BRIC, estos últimos han mostrado tener un mejor control de sus mercados tanto de bienes, como de dinero y financieros, ya que no han sido impactados por la crisis económica. El manejo prudente de los mercados es la mejor “arma” con la que cuentan los países de este bloque, y lo saben por experiencia. En cambio, en los Estados Unidos, prima la cultura del “consumo desmesurado” y de mantenerse la tendencia actual, se provocarán nuevos desajustes, ya que si bien a nivel global la economía ha mejorado sustancialmente, esto se debe al financiamiento que obtienen del resto del mundo, ya que cuentan con enormes déficit tanto en el plano de balanza comercial como fiscal. En este contexto, cabe recordar que meses atrás, los Estados Unidos debieron cerrar gran parte de las actividades de gobierno debido a que el bloque del partido republicano no aprobaba el presupuesto para el año 2014 presentado por el presidente Barack Obama, por estar en contra al plan “Medic-Care”. Por lo tanto, en un esquema de este tipo, los estadounidenses no deben ser excesivamente positivos, ya que cuentan con varios antecedentes recientes de la formación de “burbujas especulativas” en torno a nuevos activos financieros, tales como los relacionados a las compañías tecnológicas a principios de la década pasada, y a las inversiones inmobiliarias y derivados financieros que causaron la crisis de 2008.

En este contexto, si bien la macroeconomía parece estar sólida, el manejo monetario de la Fed deberá ser cuidadoso, con el fin de evitar la conformación de estas nuevas “burbujas especulativas”, y manejar prudentemente los cambios en la tasas de interés, buscando desincentivar la creación de activos financieros “basura”… aunque los agentes de Wall Street ya los deben estar ideando. ◊