El Presidente de la Asamblea General, Mogens Lykketoft, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y jefes de Estado y de gobierno se unirán a altos funcionarios, representantes de organizaciones internacionales, la sociedad civil y las personas que viven con el VIH en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para poner fin al sida. La reunión se centrará en la importancia de acelerar la respuesta al VIH durante los próximos cinco años, para fijar el rumbo que debe permitir que el planeta acabe con la epidemia del sida para el año 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Está previsto que los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprueben una Declaración Política para poner fin al sida a fin de aumentar el ritmo del progreso y alcanzar una serie de metas con plazos establecidos.

#hlm2016aids

Algunas de ellas son:

  • Menos de 500.000 infecciones nuevas por el VIH.
  • Menos de 500.000 muertes relacionadas con el sida.
  • Acabar con la discriminación relacionada con el VIH.

Es un momento único en la historia. Asegurar que se alcancen los ODS, entre los que se incluye la erradicación de la epidemia del sida, requiere solidaridad y colaboración a nivel mundial. En especial, en tiempos de retos globales diversos y exigentes. El objetivo ha de ser claro y el compromiso a no dejar a nadie atrás, así como el deseo de forjar un mundo más sostenible para 2030, tiene que seguir siendo inquebrantable.

“Erradicar la epidemia del sida es una parte crucial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La reunión de alto nivel para poner fin al sida puede ayudar a acortar la brecha entre las necesidades y los servicios ofrecidos, y contribuir con nuestros esfuerzos de no dejar a nadie atrás.”

Ban Ki-moon /Secretario general de las Naciones Unidas.

Documentos relacionados

Declaración política sobre el VIH/ SIDA

Informe del Secretario General de ONU

Catálogo del la Reunión de Alta Nivel

En 2015, el mundo cumplió la meta relacionada con el sida del sexto Objetivo de Desarrollo del Milenio: frenar y comenzar a reducir la epidemia de sida. Es, además, la primera vez que se cumple y se supera un objetivo mundial de salud. A mediados de 2015, el número de personas que recibían tratamiento antirretrovírico era casi de 16 millones, el doble que solo cinco años antes.

Detener el sida hasta el 2030 es parte integral de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobados por unanimidad en 2015. La experiencia adquirida en la respuesta al VIH tendrá un papel decisivo en el éxito de diversos ODS —en particular el tercero, sobre la buena salud y el bienestar— y de las metas en materia de igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, reducción de las desigualdades, alianzas mundiales y sociedades justas, pacíficas y no excluyentes.

Para poner fin a la epidemia de sida hasta el 2030, los países han de adoptar una estrategia de acción acelerada en los próximos cinco años. Con el fin de garantizar la aceleración de los esfuerzos mundiales hasta 2020, el Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha convocado una Reunión de Alto Nivel para Poner Fin al Sida, que tendrá lugar del 8 al 10 de junio de 2016 en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Allí, los Estados Miembros de las Naciones Unidas se reunirán para redactar una nueva Declaración Política sobre el VIH y el Sida. La organización de la reunión correrá a cargo de Jürg Lauber, Representante Permanente de Suiza ante las Naciones Unidas, y de Patricia Mwaba Kasese-Bota, Representante Permanente de Zambia ante las Naciones Unidas.

En la antesala de la reunión, comunidades de personas que viven con el VIH y los principales grupos de población afectados por el virus, la sociedad civil, el sector privado, gobiernos y órganos regionales se darán cita en una serie de reuniones y eventos a fin de reafirmar las prioridades futuras de la respuesta al sida y el importante papel de esta en el logro de los ODS.

El análisis de los datos globales muestra que el mundo tiene una oportunidad única para tomar acciones concretas y eficaces mediante la anticipación y la financiación completa de las inversiones para el VIH: un rápido aumento de los recursos asignados al VIH durante los próximos años permitiría mayores logros a largo plazo y reducir los recursos necesarios en el futuro. Los países afectados, los países en desarrollo y el sector privado deben unirse para aumentar la inversión mundial destinada a prevenir y tratar el VIH desde los 19 000 millones de dólares anuales disponibles en 2014 a 26 000 millones en 2020.

La inversión adicional necesaria será esencial para la investigación y el desarrollo en el ámbito del VIH. Además, esos recursos ayudarán a construir una plataforma para abordar las necesidades de salud y desarrollo social más allá del VIH. De hecho, las sinergias y vínculos entre los ODS ofrecen la oportunidad de aprovechar en otros campos los recursos que aborden los factores y determinantes sociales del VIH. Al aumentar la inversión, alcanzar una cobertura óptima de servicios y usar los recursos de manera más eficiente, las necesidades anuales de recursos para el VIH empezarán a disminuir a partir de 2020. Entonces, el mundo irá camino de poner fin a la epidemia de sida como amenaza para la salud pública para el 2030.

El mundo no puede dejar a nadie atrás. Las personas más afectadas por la epidemia de sida, incluyendo mujeres jóvenes y niñas, niños, migrantes y poblaciones clave, como los hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, trabajadores sexuales, usuarios de drogas inyectables, personas transgénero y personas encarceladas, deben tener acceso a servicios sanitarios y relacionados con el VIH, que sean de calidad y libres de estigmatización y discriminación. Sobre la base de los conceptos de solidaridad global y responsabilidad compartida, el mundo necesita garantizar que los países en transición desde la dependencia de donantes hacia la financiación interna de la respuesta al sida amplíen los servicios para llegar a las poblaciones clave y a otros grupos afectados, ofreciéndoles los servicios de prevención y tratamiento del VIH que necesitan.

Existen contundentes pruebas científicas sobre la eficacia de un enfoque basado en los derechos humanos para los programas de VIH, con reformas legales y sociales que garanticen un acceso equitativo a los servicios relacionados con el VIH. La Acción Acelerada requiere contar con inversiones en derechos humanos, promoción, servicios basados en la comunidad y la participación de la sociedad civil.

La inversión en servicios de difusión, que garanticen que las poblaciones clave tengan acceso a los servicios de prevención y tratamiento del VIH en países de ingresos bajos y medianos, tiene que aumentar hasta en torno al 7 % de la inversión total para el año 2020. La inversión en la movilización comunitaria ha de triplicarse para llegar al 3% de la inversión total y la inversión en catalizadores sociales —como la promoción, la legislación y las reformas legislativas y políticas y la reducción de la estigmatización— hasta el 8 % en 2020.

La Reunión de Alto Nivel para Poner Fin al Sida hará que el mundo se fije en la importancia de una estrategia de Acción Acelerada para el sida durante los próximos cinco años. La estrategia de Acción Acelerada de ONUSIDA tiene por objeto alcanzar algunas metas ambiciosas hasta 2020, entre las que destacan:

  • Menos de 500 000 personas infectadas por el VIH.
  • Menos de 500 000 personas que mueran por causas relacionadas con el sida.
  • Eliminar la discriminación relacionada con el VIH.

Nos encontramos en un momento sin precedentes. Garantizar el éxito de los ODS, en particular el fin de la epidemia de sida, requerirá solidaridad y colaboración a escala mundial, máxime en estos tiempos de desafíos mundiales diversos y difíciles. Debemos mantener firme el foco e inquebrantable el compromiso de no dejar a nadie atrás y construir un mundo más sostenible para el 2030.

El SIDA en cifras 2015

El mundo ha detenido y revertido la propagación del VIH. Se ha logrado una reducción de la epidemia.

Las nuevas infecciones por el VIH y las muertes relacionadas con el sida han disminuido tremendamente desde el punto máximo de la epidemia.

Ahora la respuesta va un paso más allá: poner fin a la epidemia de sida para el 2030.

15,8 millones en tratamiento

En 2014, 36,9 millones de personas vivían con el VIH. El número de personas con el virus sigue aumentando, en gran parte debido a que más personas en el mundo tienen acceso al tratamiento antirretrovírico y, como resultado de ello, viven más y con más salud. Según datos de junio de 2015, había 15,8 millones de personas en tratamiento.

Al mismo tiempo, pese a que las nuevas infecciones por el VIH han disminuido, todavía hay un número inaceptablemente alto de nuevas infecciones por el VIH y de muertes relacionadas con el sida cada año. En 2014, alrededor de 2 millones de personas se infectaron con el VIH y 1,2 millones de personas murieron de enfermedades relacionadas con el sida.

De los Objetivos de Desarrollo del Milenio a los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El mundo ha superado las metas relacionadas con el sida del Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) 6, al detener y revertir la propagación del VIH, y cada vez más países adoptan la Respuesta Rápida para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las nuevas infecciones por el VIH han disminuido en un 35 % desde el 2000 (en un 58 % entre los niños) y las muertes relacionadas con el sida han disminuido en un 42 % desde su punto más alto de 2004. La respuesta mundial al VIH ha evitado 30 millones de nuevas infecciones y casi 8 millones (7,8 millones) de muertes relacionadas con el sida desde el 2000, cuando se establecieron los ODM.

Garantizar el acceso al tratamiento antirretrovírico para 15,8 millones de personas es un logro considerado imposible hace 15 años. En el año 2000, menos del 1 % de las personas que vivían con el VIH en países de bajos y medianos ingresos tenía acceso al tratamiento. En 2014, la cobertura mundial de personas que reciben tratamiento antirretrovírico fue del 40 %. Pero el VIH sigue mostrando con dureza las desigualdades del mundo. El sida no es aún cosa del pasado.

Hay sobradas y apremiantes razones que justifican un cambio. Deben rectificarse importantes lagunas y deficiencias de la respuesta. Acelerar la respuesta al sida en los países de bajos y medianos ingresos podría evitar 28 millones de nuevas infecciones y 21 millones de muertes relacionadas con el sida entre 2015 y 2030, y ahorrar 24 000 millones de dólares anuales en costos de tratamiento del VIH.

La siguiente fase de la respuesta al sida debe tener en cuenta las nuevas realidades, oportunidades y pruebas, así como el contexto que cambia tan rápidamente y la nueva agenda de desarrollo sostenible. La respuesta al sida tiene una única prioridad para los próximos 15 años: poner fin a la epidemia de sida para el 2030.

Claves sobre la acción acelerada

Lograr los objetivos de Acción acelerada para 2020 pondrá al mundo en el buen camino hacia el fin de la epidemia de sida para 2030. Las ganancias serán extraordinarias. Las estimaciones de ONUSIDA apuntan a que, si se consiguen los objetivos establecidos para 2020, se alcanzarán beneficios inigualables en comparación con los que se obtendrían si se mantuviese el enfoque actual.

SE PUEDE PONER FIN A LA EPIDEMIA DE SIDA PARA 2030

Los increíbles avances científicos logrados, la experiencia acumulada en cuanto a la ejecución de programas, el compromiso político, el activismo comunitario, el progreso en materia de derechos humanos, la solidaridad mundial y los nuevos recursos derivados de todo ello nos han brindado una oportunidad histórica para poner fin a la epidemia de sida como una amenaza para la salud pública para 2030.

El enfoque de actuación actual no está dando suficientes resultados

Gracias a la respuesta al sida, hemos logrado resultados impresionantes. No obstante, pese a todo lo que hemos alcanzado hasta la fecha, todavía queda un largo camino para conseguir nuestro objetivo: poner fin a la epidemia de sida. Se está dejando de lado a un gran número de personas en demasiados países, y a menudo se trata de los grupos de población más marginados. Los recursos no suelen ser suficientes y, además, no se está haciendo un uso adecuado de los mismos para conseguir el mayor impacto.

El estigma, la discriminación y la violación de los derechos humanos siguen siendo una realidad y constituyen todavía un gran obstáculo para la respuesta. Seguir trabajando al mismo ritmo como hasta ahora no es suficiente para poner fin a una epidemia que está en constante evolución. El número de nuevas infecciones por el VIH aumentará y, por ende, también lo hará el número de personas que viven con el VIH y los costes del tratamiento para el virus, que continúan creciendo.

El enfoque de Acción acelerada nos ayudará a llegar a cero

El enfoque de Acción acelerada es un programa destinado a acelerar el cambio, así como el ritmo de ejecución y especialización, a todos los niveles: mundial, regional, nacional, provincial y local. Aplicar este enfoque supone establecer metas ambiciosas y acelerar la prestación de servicios de prevención y tratamiento del VIH con un alto índice de impacto. Además, seguirlo implica apostar por la innovación para ampliar dichos servicios. Ello permitirá, por un lado, cubrir mejor las perspectivas y las necesidades de las personas, y por otro, hacer más hincapié en las áreas y los grupos de población con mayor carga del VIH.

El enfoque busca hacer frente a los obstáculos legales y sociales, y traer a un primer plano los derechos humanos y la igualdad de género. Los objetivos 90-90-90 se fundamentan en la Acción acelerada, pues persiguen que, para 2020: el 90% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico, que el 90% de las que lo conocen tengan acceso al tratamiento, y que el 90% de las personas que lo sigan logren reducir la carga viral, de modo que se refuerce su sistema inmunológico y se reduzca el riesgo de transmisión.

El enfoque de Acción acelerada incluye, asimismo, metas ambiciosas en materia de prevención del VIH y la cero discriminación. Se espera que las nuevas infecciones por el VIH disminuyan considerablemente, sobre todo entre los grupos de población más afectados, y que se eliminen las leyes y prácticas discriminatorias en cuanto a la atención médica.

Creemos que es posible reducir el número de adultos que contraen la infección por el VIH de los 2,1 millones registrados en 2010 a menos de 500 000 en 2020, y menos de 200 000 en 2030.

No obstante, para ello, es necesario llevar a cabo una prevención especializada y de gran impacto; acelerar las pruebas del VIH; crear programas de tratamiento y retención, así como programas para combatir la discriminación; y lograr un compromiso constante para con el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos y la igualdad de género. De cumplirse, se pondría fin a la epidemia de sida como una amenaza para la salud pública.

Para obtener más información, visite www.hlm2016aids.unaids.org

CALENDARIO DE ACTIVIDADES

Lugar: Salón del Consejo de Administración Fiduciaria, Sede de las Naciones Unidas, 1st Av & 46th St, Nueva York.

APERTURA

Sesión plenaria de la Asamblea General de la ONU: Hoja de ruta para poner fin al sida. Por orden de aparición: Mogens Lykketoft, presidente de la Asamblea General Ban Ki-moon, secretario general de la ONU Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA Loyce Maturu (Zimbabwe), nombrado por el Grupo Especial de Interesados Directos

GRUPOS DE EXPERTOS

Miércoles, 8 de junio

11:00–13:00/ Grupo de expertos 1—El sida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: poner fin a la epidemia de sida en beneficio de la transformación social y el desarrollo sostenible

La respuesta al sida está vinculada y, a su vez, depende del progreso en una serie de Objetivos de Desarrollo del Milenio (incluidas la erradicación de la pobreza, la igualdad de género, la educación, la justicia y las instituciones inclusivas), así como de los propósitos del objetivo relacionado con la salud. Este grupo de expertos debatirá sobre la mejor manera de propulsar esta sinergia. De igual forma, recopilará aquellas lecciones clave aprendidas de la respuesta al sida que puedan contribuir a acelerar el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

15:30-17:30/ Grupo de expertos 2—Financiación y apoyo para poner fin a la epidemia de sida: el momento oportuno

Adoptar un enfoque de Acción acelerada en la respuesta al VIH durante los próximos cinco años resulta crucial para poner fin a la epidemia de sida para 2030. Sin una financiación sostenible y suficiente, los logros alcanzados hasta el momento corren el riesgo de desvanecerse y la epidemia de sida se puede prolongar indefinidamente. Este grupo de expertos analizará cómo conseguir inversiones de peso tanto en los países más afectados como en los de baja prevalencia de la infección, de acuerdo con los principios de responsabilidad compartida y solidaridad mundial.

Jueves, 9 de junio

10:30-12:30/ Grupo de expertos 3—Superar la inminente crisis del tratamiento: un plan de actuación para alcanzar el objetivo 90–90–90

Garantizar una vida saludable y promover el bienestar de toda la población, incluidas las personas de cualquier edad que viven con el VIH o que tienen un mayor riesgo de infección, resulta fundamental para el desarrollo sostenible. Este grupo de expertos tratará el tema crucial de aumentar y apoyar el acceso al tratamiento para todas las personas que viven con el VIH. El grupo de expertos se centrará en los esfuerzos para alcanzar el objetivo 90–90–90 (el cual pretende que el 90% de las personas que viven con el VIH conozca su estado, que el 90% de las personas que conocen dicho estado seropositivo tenga acceso al tratamiento y que el 90% de las personas que reciben tratamiento reduzca la carga viral) y para garantizar el acceso a medicamentos y productos asequibles y de calidad, haciendo uso de la flexibilidad que ofrece el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).

15:30-17:30/ Grupo de expertos 4— No dejar a nadie atrás: poner fin al estigma y la discriminación mediante la justicia social y las sociedades inclusivas

La vulnerabilidad al VIH y el impacto del mismo se nutren del estigma y la discriminación y se agravan debido a la desigualdad en el acceso a bienes y servicios sociales. Este grupo de expertos analizará la oportunidad que ofrece la Agenda 2030 para el Desarollo Sostenible de lograr los objetivos y compromisos que hagan avanzar los principios de igualdad e inclusión, así como la oportunidad de alcanzar los objetivos sanitarios tanto para las personas que viven con el VIH como para aquellas que se ven afectadas y con riesgo de exposición al virus.

Viernes, 10 de junio

Grupo de expertos 5—Niñas, adolescentes y mujeres jóvenes: prevención de nuevas infecciones por el VIH.

Empoderar a las adolescentes y mujeres jóvenes para reclamar sus derechos, proteger su salud sexual y reproductiva, así como para que tengan acceso a los servicios y vivan sin sufrir violencia y discriminación, es un objetivo central para poner fin a la epidemia de sida. El grupo de expertos debatirá cómo hacer frente a las necesidades específicas de las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes para poner fin a la epidemia de sida.

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