Unión Europea: PROFUNDIZANDO LA INTEGRACION

LA UNIÓN EUROPEA (UE) NO PUEDE SER DEFINIDA COMO UN ESTADO EN LOS TÉRMINOS TRADICIONALES, SIN EMBARGO TAMPOCO SE PUEDE PENSAR COMO UNA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL, SINO QUE SE TRATA DE UN SISTEMA POLÍTICO QUE CUENTA CON SU PROPIA LÓGICA Y ORGANIZACIÓN. NO PRESENTA EN SU ESTRUCTURA LAS CARACTERÍSTICAS DE UN ESTADO MODERNO NI TAMPOCO LA DE UNA CONFEDERACIÓN DE ESTADOS; SU ARQUITECTURA INSTITUCIONAL Y LA CONSTANTE PROFUNDIZACIÓN DEL PROCESO DE INTEGRACIÓN CONVIERTEN A LA UE EN UN SISTEMA ÚNICO EN EL MUNDO. ES PRECISO REVISAR LOS INICIOS DEL PROCESO DE INTEGRACIÓN PARA ENTENDER CÓMO SE DISEÑÓ A NIVEL INSTITUCIONAL Y CÓMO INTERACTÚAN LOS DISTINTOS ACTORES PARA HACER FUNCIONAR DICHO SISTEMA.

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Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, el sistema internacional presentaba una distribución de poder nueva. Europa se encontraba muy debilitada frente a la emergencia de dos potencias militares y económicas:

Estados Unidos y la Unión Soviética. Esta nueva conformación bipolar del mundo dejaba a las potencias europeas en un lugar de debilidad sin injerencia en el nuevo mapa político-internacional y más preocupadas por su propia recuperación tras la guerra que por el contexto internacional. El continente se encontraba en una situación crítica y dejaba de ser el centro de poder económico, militar y político a nivel mundial. Ante esta situación surge la idea de cooperación a nivel regional de la mano del Plan Marshall, elaborado por Estados Unidos; se trataba de un programa de ayuda financiera para la reconstrucción y recuperación de Europa que debía ser administrado por los mismos países del viejo continente. Es así como en 1948 se crea la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE) específicamente para cumplir con esta tarea de administración y organización requerida por Estados Unidos para la entrega de la ayuda económica. De esta forma se da comienzo a un proceso de cooperación e integración que fue consolidándose y profundizándose con el paso de los años.

Esta nueva organización, que hoy conocemos con el nombre de Unión Europea presentó desde sus orígenes algunas características específicas que lo hacen difícil de definir: En primer lugar, no tiene un territorio fijo sino que sus fronteras son flexibles, de hecho cuando se inicio hace más de 50 años estaba compuesta por seis Estados miembro y en 2010 cuenta con veintisiete miembros y se evalúa la incorporación de tres nuevos países para los próximos años. En segundo término, tampoco cuenta con el monopolio legítimo de la fuerza ya que el poder militar esta en manos de cada uno de los Estados nacionales. Por último, su organización interna no presenta una estructura jerárquica tradicional como cualquier Estado u organización internacional, su estructura de organización presenta algunos rasgos particulares ya que cuenta con un sistema de poderes compartidos y no separados en el que las instituciones que responden a una lógica intergubernamental y otras de carácter supranacional trabajan de manera integrada y conjunta fortaleciendo de este modo el funcionamiento de la Unión. Este diseño de trabajo en varios niveles y la idea de un funcionamiento dinámico son la base del éxito del proceso de integración europeo. La idea inicial del proyecto era que la misma lógica que guiaba el proceso de cooperación iba a lograr expandir la integración a nuevos sectores que serían sometidos a estas instituciones u órganos de carácter regional, ampliando así sus competencias y los alcances del proyecto. Con el crecimiento de la integración se fueron agregando nuevos países con diferentes niveles de desarrollo relativo que de a poco lograron incorporarse a la UE. Ya no se trataba de una integración cerrada a las potencias europeas sino que el proceso se expandía y comenzó a incorporar a nuevos miembros generando un doble beneficio: al mismo tiempo que estos nuevos miembros conseguían un mayor desarrollo a nivel nacional por pertenecer a la comunidad, la misma UE lograba fortalecer aun más el bloque.

Así fue como la arquitectura institucional fue acompañando su crecimiento con nuevas reformas para perfeccionar el funcionamiento de los órganos comunitarios, ampliar sus competencias y expandir su área de influencia. Es importante destacar que si bien la integración avanzaba a pasos agigantados, paralelamente los países lograban desarrollarse y crecer manteniendo su autonomía.

Este avance en el proceso de integración y en la competencia de las distintas instituciones no entorpece ni anula el crecimiento y los planes individuales de los gobiernos nacionales.

La UE presenta un modelo innovador de superposición de poderes y de funciones en el que los poderes pueden ser compartidos a nivel regional, nacional y subnacional. Los diferentes actores se relacionan e interactúan constantemente facilitando el funcionamiento del sistema y apuntalando el crecimiento y la profundización del proyecto.

Estamos hablando de un proyecto de integración a nivel económico, político, social y cultural que continua avanzando en busca de nuevos horizontes. Una característica que define a la UE y la diferencia de muchos otros sistemas internacionales y de integración, es el trabajo que realizan sus funcionarios día a día. Si bien se realizan cumbres de mandatarios y altos funcionarios periódicamente, hay un trabajo diario que se realiza de manera conjunta con los gobiernos nacionales que permite el crecimiento y el desarrollo constante de la Unión como bloque regional.

EL PARLAMENTO Y EL TRIBUNAL DE JUSTICIA

Dos de los logros más importantes de la UE a nivel institucional fueron la confirmación y la consolidación de instituciones comunitarias como el Parlamento Europeo y del Tribunal de Justicia. Ambas instituciones son ejemplos del crecimiento que ha experimentado a lo largo de los años esta idea de comunidad. Con el paso del tiempo fueron aumentado sus prerrogativas y expandiendo sus posibilidades de actuación e influencia a nivel regional. El Parlamento Europeo fue históricamente una institución muy débil dentro de la arquitectura de la comunidad

ya que no tenía poder para legislar y era utilizado únicamente como órgano de consulta. Tras las reformas impuestas en 1992 con el Tratado de Maastritch el Parlamento amplió sus competencias. Tiene hoy en día poderes de control político del los órganos ejecutivos, poder presupuestario para controlar los recursos de la comunidad y poder legislativo a partir de dicho tratado.

El Parlamento está compuesto por miembros electos directamente por los ciudadanos comunitarios, es decir que no representan a los Parlamentos Nacionales. Los Eurodiputados se eligen a través del sufragio universal y tiene mandato por cinco años. Funciona como un organismo de control de la administración de los funcionarios de la UE y es consultado a la hora de conformar la Comisión Europea y designar a su presidente. A partir de los cambios introducidos en Maastritch, el Parlamento ha cobrado mayor importancia, participando más activamente en la toma de decisiones. Asimismo, el Tribunal de Justicia de la UE es otra de las instituciones que ha crecido con el paso del tiempo y ha desarrollado sus funciones. Fue creado en 1952 con la función de garantizar el respeto y la aplicación de los tratados. Es la autoridad judicial de la UE y trabajo en colaboración con los órganos judiciales nacionales. Sus competencias son implícitas, es decir que le corresponde actuar en todas aquellas competencias que no son explícitamente asignadas a los Estados por los tratados. Está compuesto por veintisiete jueces, uno por cada Estado miembro designados de común acuerdo por los gobiernos nacionales. Para comprender de que manera trabaja el tribunal es importante entender que su funcionamiento

se basa en tres elementos centrales: el efecto directo del derecho comunitario, la primacía del derecho comunitario sobre el derecho interno y la jurisprudencia relativa a las competencias de la Comunidad Europea, que confieren a los tratados un gran alcance incluso dentro del derecho interno de los Estados miembro.

El principio del efecto directo da la posibilidad a los ciudadanos europeos de invocar las normas del Derecho de la Unión ante los tribunales nacionales. Esto va de la mano con el establecimiento de la primacía del Derecho de la Unión sobre la normativa interna de acuerdo a lo dispuesto por el ordenamiento jurídico comunitario. Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa en diciembre de 2009, la UE se ha dotado de personalidad jurídica.

La ampliación de las competencias y la profundización de las funciones que han involucrado tanto al Parlamento Europeo como al Tribunal de Justicia son claros ejemplos de esta lógica institucional que caracteriza a la UE desde sus orígenes. Este sistema exhibe el proceso de integración y presenta características singulares: la búsqueda constante de ampliar las competencias de sus instituciones y de sus órganos, y paralelamente profundizar la integración a nuevos sectores.

LO QUE VIENE PARA EUROPA

De cara al futuro, los dirigentes comunitarios discuten diferentes cuestiones respecto a los pasos a seguir en pos de continuar con el proceso de integración a nivel regional. Uno de los temas más importantes tiene que ver con la ampliación de la unión hacia nuevos horizontes y la incorporación de nuevos países hacia el Este.

Respecto al desarrollo institucional de la UE, se están analizando nuevos cambios con el objetivo de seguir profundizando la integración. Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa se busca modernizar las instituciones para lograr una toma de decisiones más rápida y eficiente a través de modificaciones en los procedimientos formales. En los últimos años se instaló en la agenda europea una discusión en torno al futuro de la UE.

En relación a esto, me gustaría mencionar un tema que se esta discutiendo actualmente y desde hace ya algunos años en el seno de la UE: la posibilidad de redactar una Constitución Europea se ha presentado en el último tiempo como algo muy posible y que podría convertirse en otro paso adelante en este crecimiento de la integración regional. De hecho, en 2004 se aprobó por los Jefes de Estado y de Gobierno el proyecto para establecer la Constitución Europea.